No podría ser sino éste el mejor momento de mi vida; mi mujer a mi lado, sobre la terraza del hotel a la orilla del mar, viendo lo hermosa que luce la luna, cómo aumenta su tamaño cada vez. Es impresionante cómo se erigen las olas de forma majestuosa. Mi mujer me abraza con mucha fuerza, con lágrimas en los ojos, como nunca lo había hecho antes. Esto es increíble. Díganme romántico, pero la luna siempre me ha hecho imaginar; he soñado que es toda para mí y que puedo caminar sobre ella. Se suponía que en unos pocos años todos podríamos hacerlo... O eso nos dijeron, pues al intentar terraformarla, algo salió mal y ahora se acerca hacia nosotros de manera inminente. De alguna manera, es lo más cerca que estaré de ella...
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